Respuesta rápida: Los principales tipos son agentes reactivos, basados en modelo, orientados a objetivos o utilidad, agentes de aprendizaje y sistemas multiagente. La elección depende de objetivo, contexto, acciones, riesgo y supervisión.

Agentes reactivos y basados en modelo

Los reactivos responden al estado actual mediante reglas y son previsibles en entornos simples. Los basados en modelo mantienen una representación del contexto para recordar etapas e información previa.

Agentes orientados a objetivos y utilidad

Los primeros eligen pasos hacia un resultado. Los basados en utilidad comparan alternativas por calidad, tiempo, coste y riesgo. Los objetivos vagos o criterios deficientes producen malas decisiones.

Agentes de aprendizaje

Utilizan datos o comentarios para mejorar parte del rendimiento. En la empresa, aprender no debe signific cambiar libremente las reglas tras cada conversación: los cambios importantes requieren validación.

Sistemas multiagente

Distribuyen responsabilidades entre agentes especializados: uno coordina, otro busca información y otro prepara una acción. Mejoran la modularidad, pero aumentan coste, latencia y complejidad de diagnóstico.

Cómo elegir

Evalúa objetivo, variabilidad, memoria, herramientas, impacto del error, auditoría y capacidad de mantenimiento. Empieza con la menor autonomía que cree valor y amplía solo tras resultados controlados.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el tipo más inteligente?

No existe un ganador universal. El mejor es el adecuado al resultado y al nivel de control necesario.

¿Qué es un sistema multiagente?

Es una arquitectura en la que agentes especializados colaboran y un flujo coordina sus responsabilidades.

¿Debo elegir una categoría antes de desarrollar?

Primero define proceso, datos y riesgo; la arquitectura adecuada se deriva de esos requisitos.

Fuentes y lecturas recomendadas